El Machetico: ¡En todos la’os!
¡En todos la’os!
Surte la chiva roja en Cúcuta y llévala para toda Colombia. Esquiva derrumbes y vacas, recoge cajas y café, y no dejes que se riegue la carga.
Salta ↑ · Agáchate ↓ · Caballito ← para cruzar el pantano · ¡y toma café antes de que anochezca!
¡Se regó la carga!
Llegaste a 0 km y entregaste 0 cajas.
Mejor marca: 0 km
¡De Cúcuta pa’ donde sea!
Entrega cumplida, hágale. 0 cajas sanas y salvas.
Muestre esta pantalla en el local para reclamarlo
El Machetico · Todo para su Negocio
Hay una pregunta que nos hacen todos los días por WhatsApp, y casi siempre con la misma desconfianza: «¿ustedes sí despachan hasta acá?». La hace el ferretero de un pueblo de Nariño, el mecánico de un taller en Villavicencio, la señora que está montando su cacharrería en Montería. Y la respuesta lleva siendo la misma desde hace años: sí, desde Cúcuta enviamos a toda Colombia. A todas partes. En todos la’os.
Como explicarlo con un mapa nos parecía aburrido, lo hicimos de otra forma: convertimos nuestra operación en un videojuego. Se llama «El Machetico: ¡En todos la’os!», se juega gratis aquí mismo desde el celular o el computador, y de paso puede ganarse un cafecito en nuestro local. Pero antes de que le dé a Jugar, déjenos contarle qué hay detrás.
Envíos a toda Colombia desde Cúcuta: la frontera es el punto de partida
Mucha gente ve a Cúcuta como una esquina del país. Nosotros la vemos como un punto de partida. Estar en la frontera nos dio dos cosas que un mayorista del interior no tiene tan fácil: precios de importador y la costumbre de resolverle a dos mercados a la vez, el colombiano y el venezolano.
Esa doble escuela nos volvió prácticos. Aquí un cliente le dice esmeril angular y el otro le dice pulidora; uno pide una mecha y el otro una broca; uno busca un protector de voltaje y el otro un regulador. Nosotros entendemos los dos idiomas del gremio, porque los dos entran por nuestra puerta todos los días.
Por eso hoy hacemos envíos a toda Colombia sin que la distancia sea excusa. Hoy la bodega está a reventar: herramientas de alta resistencia, taladros y machetes de nuestra marca propia, insumos, repuestos, artículos de papelería y del día a día apilados hasta el techo. Y de todo el país están llamando pidiendo surtido: de Pasto, de Riohacha, de Leticia, del pueblo que usted se imagine.
Por qué una chiva y no un camión
Cuando pensamos en cómo representar lo que hacemos, un camión de carga se quedaba corto. Un camión mueve cajas. La chiva mueve otra cosa.
El bus escalera nació a principios del siglo XX justamente porque las carreteras del país eran imposibles y tocaba llegar de todos modos. Se construyó sobre chasis de camión, con una escalera atrás para subir la carga al techo, y desde entonces sube bultos, mercancía, herramientas y hasta animales por trochas donde nadie más se mete. Es el vehículo que inventó un país montañoso para no quedarse incomunicado.
Y además es una obra de arte rodante: pintada a mano, con colores vivos y frases propias. Por eso nuestra chiva es roja, se ve a kilómetros, y lleva en el techo un caos organizado de maletas, bultos, llantas, cajas de herramientas y un par de gallinas despistadas. Atrás ondea la pancarta de siempre:
«EL MACHETICO — Pregunte por lo que no vea»
Esa frase no es adorno. Nuestro catálogo pasa de los 2.800 productos activos, y aun así lo que más nos piden es lo que no alcanza a estar en la vitrina. Por eso: pregunte. Casi siempre lo conseguimos.
Alejo, el que arma la ruta
Al volante de la chiva no va un camionero rudo. Va Alejo: un pelao de gafitas redondas, cabeza de estratega, que se sabe las carreteras del país como la palma de la mano. Él es el que decide qué sale primero, por dónde se va y cómo se acomoda la carga para que no se riegue en el primer hueco.
Lo pusimos así a propósito. Detrás de cada despacho no hay una máquina: hay alguien pensando en que su pedido llegue completo y a tiempo. Y en la vida real ese trabajo también tiene nombre propio, el de las personas que arman los pedidos en la bodega todos los días.
Juegue aquí: lleve la chiva de Cúcuta a todo el país
La misión es simple de entender y difícil de dominar: surta la chiva en Cúcuta y llévela lo más lejos que pueda sin que se le riegue la mercancía. No se trata solo de llegar, sino de llegar con la carga sana y salva
Cómo se juega
- Flecha arriba (↑) — salta derrumbes y vacas atravesadas en la vía.
- Flecha abajo (↓) — agáchese para pasar por debajo de la talanquera del peaje.
- Flecha izquierda (←) — caballito: levante el trompo para cruzar los barriales sin atascarse.
- Recoja cajas — cada caja suma puntos y se apila en el techo de la chiva.
- Tómese un tinto — si le cae la noche sin haber tomado café, la chiva se duerme. Como en la vida real.
En el celular use los botones de abajo. Y ojo con el ánimo del viaje: cada golpe le tumba cajas del techo y le baja un corazón. Si se le acaban, se regó la carga.
Complete la ruta y gánese un cafecito
Si logra completar el recorrido, el juego le entrega un vale con su número y la hora. Muestre esa pantalla en nuestro local en Cúcuta y le invitamos un café. Así de simple: sin registros, sin dejar datos, sin letra menuda.
Y si nos visita desde lejos y no puede pasar por el local, no se preocupe: el café se lo debemos para cuando venga. Mientras tanto, el pedido sí le llega a usted.
Lo que va en el techo de la chiva está en la tienda
Las cajas que usted va recogiendo en el juego son las mismas que despachamos de verdad a todo el país: herramientas manuales y eléctricas, material eléctrico, artículos para el hogar, línea automotriz, papelería y productos de nuestra marca Fontor. Si tiene una ferretería de barrio, un taller o una cacharrería, esto es lo que le mueve el inventario.
Puede ver todo el catálogo en nuestra tienda en línea, o escribirnos directo por WhatsApp si necesita cotización al por mayor. Compramos como importadores para que usted pueda revender con margen.
¿A qué ciudades de Colombia envían?
Despachamos desde Cúcuta a todo el territorio nacional: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, la costa, los Llanos, el eje cafetero y los municipios pequeños. Si su pueblo tiene servicio de transportadora, le llega.
¿Venden al por mayor para ferreterías?
Sí. Trabajamos tanto al detal como al por mayor. Si usted surte una ferretería, un taller o una cacharrería, escríbanos por WhatsApp y le armamos la cotización con precios mayoristas.
¿Atienden clientes de Venezuela?
Claro. Estamos en la frontera y buena parte de nuestros clientes son venezolanos. Consúltenos por WhatsApp y le explicamos las opciones de entrega según su caso.
La chiva del juego es de mentiras. La ruta no. Desde 2001 salimos de Cúcuta para llegarle al ferretero de pueblo, al maestro de obra, al mecánico y al que apenas está montando su negocio. Esa es toda la historia: alguien tiene que llevar el surtido hasta allá, y ese alguien somos nosotros. Con envíos a toda Colombia, desde Cúcuta, en todos la’os.
¿Necesita surtir su negocio? Mire el catálogo completo en elmachetico.com/tienda o escríbanos por WhatsApp y le cotizamos hoy mismo. Y si no encuentra lo que busca, ya sabe: pregunte por lo que no vea.